Buscar

Español 102c de UC Berkeley

Voluntariado, Educación Global, y Buena Escritura

Lindsay

Volunteering-in-Chiapas4.jpg

Lindsay Voluntariando en Chiapas

 

El semestre en que regresé a UC Berkeley después de estudiar en el extranjero, en Chile, quería que el lenguaje español siguiera siendo parte de mi vida. Decidí tomar “Español 102: Gramática y Composición Avanzadas” con la esperanza de mantener la lengua que me había enseñado tanto en América Latina. Lo que me atrajo de la clase de la profesora Amelia Barili es que yo había oído que había oportunidades para aplicar nuestro español más allá del aula. En mi experiencia, el español siempre ha ido más allá del alcance de un poema conmovedor o un ensayo analítico. Español para mí significaba usar el poema para participar en mi comunidad.

Me sentí muy agradecida de descubrir que la oportunidad de voluntariado organizada por la profesora Barili ampliaría completamente el horizonte de mis experiencias anteriores con voluntariado. La conexión con el Santuario del Este de la Bahia fue la primera vez que usé español en un ambiente de voluntariado en Berkeley. Antes del curso, yo no era consciente de que en mi diario caminar por Bancroft pasaba cerca de un grupo inspirador de personas trabajadoras que abogan por los derechos de los refugiados y los inmigrantes en nuestra comunidad. Aprender de primera mano acerca de las luchas y la discriminación que tocan las vidas de las personas representadas por Santuario, en verdad ha ampliado mi comprensión de sus experiencias. Si bien mi trabajo voluntario anterio-en inglés–se había centrado en la sostenibilidad y los recursos naturales,  Santuario  me abrió los ojos a experiencias humanas de refugiados que estaban ocurriendo al lado mismo de nuestro campus universitario.

Inspirada por estas experiencias de voluntariado, cuando me gradué de la Universidad de Berkeley, en mayo de 2013, comencé a buscar experiencias para seguir aprendiendo, trabajando y creciendo en América Latina.

El verano después de graduarme, mi colega Rebecca Peters y yo ganamos la categoría de  Derechos Humanos dentro del concurso de UCB para las grandes ideas. Nuestro proyecto, denominado Proyecto Pachamama se enfocaba en mejorar el acceso al agua potable, el saneamiento y la equidad de género en México y Bolivia. Ejecutamos un proyecto piloto en colaboración con Agua para Todos en Bolivia de un programa de tratamiento de agua potable de una organizacion sin fines de lucro

Fundación Cántaro Azul basada México (FCA). Una pieza del proyecto fue la implementación de tecnología de la FCA de tratamiento de agua (conocido como la mesita azul), que utiliza la luz ultravioleta para desinfectar el agua, en 12 escuelas y 1 clínica en Cochabamba, Bolivia. Nos enfrentamos a muchos retos y había muchos momentos en los que Rebecca y yo tuvimos que evaluar nuestros roles como profesionales del desarrollo y las complicaciones de la utilización de materiales importados y confrontar retrasos en los proyectos. En última instancia, el calor, el trabajo duro y la dedicación de los miembros de la comunidad y los socios con los que trabajamos fue invaluable.

Después de regresar a los EE.UU. y pasar algún tiempo en busca de otras oportunidades de trabajo, me ofrecieron un puesto como Internacional Líder de viaje en Nicaragua con Embajada Global Student (GSE), una organización no lucrativa dedicada a la agricultura sostenible y la educación ambiental. Mis principales responsabilidades incluyeron viajes con líderes de universitarios y estudiantes de secundaria, y el fortalecimiento de las asociaciones con los miembros del personal y de la comunidad local. Uno de los principales proyectos que trabajé con GSE fue apoyar la visión de la comunidad de la plantación de árboles frutales para mejorar el acceso a una alimentación saludable. Aunque la escuela primaria poseía una gran parcela de terreno situada cerca de muchos miembros de la comunidad interesados, el principal problema era la falta de agua corriente en la escuela. Después de organizar reuniones con comité de padres de la escuela y los dirigentes del comité de agua, pudimos  crear una nueva conexión de agua en la escuela. El proyecto culminó con una jornada de siembra de árboles y se fijarom las tuberías de agua con miembros de la comunidad y estudiantes voluntarios.

Cuando terminé trabajando en Nicaragua, comencé una beca de investigación Fulbright en Chiapas, México investigar los aspectos culturales del uso del agua en las comunidades rurales con el apoyo de la misma organización que había trabajado con el verano anterior, la Fundación Cántaro Azul.

Allí estuve dedicadoa a la observación participante y entrevistas semi-estructuradas con miembros de la comunidad y el personal local. También he apoyado la implementation de los programas de agua potable y coordinadmos con Partners in Health  el desarrollo de un programa de prevención de las enfermedades diarreicas. La idea detrás del proyecto era enmarcar la diarrea recurrente como una enfermedad crónica y comprometer al equipo clínico en la provisión de educación sobre el agua limpia y sobre la prevención. Participé permaneciendo en dos comunidades,  realicé entrevistas sobre percepciones alrededor de enfermedad diarreica y documenté las prácticas de infraestructura y de gestión del agua corriente.

Estas experiencias de voluntariado estan entretejidas en mí, y son piezas fundamentales en mis sueños, cosmovisión, valores, creencias y en última instancia, de la persona que soy hoy.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: